Homenaje a Doña Chicha
Agosto 31, 2009 por Pedro Andrés Gualco
Muchos conocieron a Doña Chicha de lejos, la respetaban y la apreciaban. Otros, que vivieron cerca de ella, la querían y estaban agradecidos por conocerla. Familia y amigos la amábamos de corazón, admirándola y valorando cada momento con ella. Chicha (Sara Sofía), fue famosa, no en los medios de comunicación, sino en un círculo cotidiano como son: los barrios Yofre, Pueyrredón, Los Pinos, entre otros.
Fue conocida por su fama de ser una mujer honrada, leal, dadivosa, respetuosa, amable, alegre, trabajadora y sobre todo por la nobleza de su carácter. Tenía una mirada dulce y transparente que permitía ver su pureza interior.
Su sonrisa era especial, ya que siempre estaba en sus labios, iluminando su suave rostro. Los años, añadieron más belleza a sus facciones, y la sabiduría hizo en ella su morada. Lo más bello en Doña Chicha, era lo que se reflejaba desde el interior: su corazón generoso. Todo lo que hacía era con amor: trabajar, limpiar, cocinar, realizar compras, ayudar a un vecino, atender a la familia, todo! Si algo la distinguió entre los demás, era su disposición de servir al otro desinteresadamente, no había egoísmo ni reproches en ella, es por eso que muchos conocidos la eligieron sabiamente como madrina para sus hijos, ya que ella siempre daba más de lo que recibía.
Tal vez ese fue el lema de su vida: dar con amor! Junto a su esposo Pilar, criaron dos hijos excelentes: Esther y Beto, quienes le regalaron ocho hermosos nietos y dos bisnietos.
Su familia fue bendecida con la herencia de Chicha, su legado fue un modelo de conducta ejemplar, lleno de valores y principios entre los cuales se destacan el amor, el respeto, la generosidad, y la bondad.
“Quien mucho siembra, mucho cosecha”, ese lema fue visible la mañana del 1º de Julio donde, cuadras llenas de familiares, amigos y vecinos, respetuosamente aguardaban para darle el último adiós a esta gran mujer. Con esperanza podemos afirmar que ella en este momento está descansando después de haber dado todo lo que tenía en vida y está disfrutando las recompensas eternas que Dios ha prometido para aquellos que Le creen. Doña Chicha mujer espiritual y valiente, que ante las dificultades nunca se rindió, siempre esforzada para realizar las tareas con esmero, en algún desacuerdo su voz era suave pero firme , no se oía en ella gritos ni insultos, por el contrario , su carácter manso inundaba de paz el lugar en donde ella se encontraba.
Admirable también por su pasión por la vida, que a sus setenta años decidió seguir aprendiendo y comenzó a incursionar sobre pintura y modelar porcelana fría. Cuadros, toallas, manteles, adornos de porcelanas, entre otras obras de arte, tuvieron su sello característico: hechos con amor. Hoy queda vacía la silla que ocupaba, pero nuestros corazones quedan llenos de amor y de gratos recuerdos sobre ella.
Siempre la recordaremos, cuánto la vamos a extrañar! Alguien alguna vez dijo: “Que el valor de una mujer virtuosa sobrepasa al de las piedras preciosas”… realmente la vida de Doña Chicha era invaluable. Es por eso que éstas humildes palabras son para rendir homenaje a su memoria y para darle a su familia el sincero agradecimiento por permitirnos compartir con ella momentos maravillosos. Y por último, agradecemos a Dios por los años que ella estuvo entre nosotros y porque hoy está en Su Presencia.
Erica Romera












Acompaño en su homenaje a esta Gran Mujer. Recuerdo cuando iba a comprar al kiosco y me atendia con su dulce voz. Realmente se extraña. Un Beso grande y que Dios este con ella. Saludos.-